01 Sep 2014

La boda de Alberto y Marina: Las invitaciones

invitacionIMG_20140824_194139No va a ser ni la primera vez ni la última que en este blog se hable de invitaciones. «Me duele la boca de decir» -qué frase tan de madre, aunque no de la mía-, que las invitaciones no deben -o al menos no deberían- pasar desapercibidas. Son la carta de presentación de nuestra boda. ¡Vaya presión!
Con esta premisa, me planté delante de mi adorado Pinterest, y allá que me puse a guardar todo lo que me parecía que tenía un aire rústico-campestre. Una vez tuve la selección, me fijé en el factor común de todas ellas: el color kraft que tanto nos gusta.
¡Decidido! «Nuestras invitaciones serán color kraft natural».
Busqué y busqué y después volví a buscar otro poquito y, me llamaréis torpecilla, pero no encontré por ninguna parte planchas de cartulina de este color. Sólo hallé tarjetones que no eran del tamaño que buscaba y cartulinas que, aunque sí que acertaban con el color, no tenían el rollo «reciclado/natural» que buscaba.
Hoy aquí puedo reconocer que estuve a punto de tirar la toalla, y elegir otro tipo de papelería, aunque, teniendo en cuenta que aún quedaba bastante para la boda, dejé de buscar y esperé a ver si se me encendía la bombilla. Y así fue.
Un día en el trabajo, me entregaron unos documentos en estas subcarpetas color kraft recicladas que deben ser súper baratas porque suelen estar en todas las oficinas del mundo, y el radar que llevo en mí hizo saltar las alarmas. Era justo lo que buscaba, ni más ni menos.
Esa misma tarde fui al establecimiento que suministra el material de papelería en mi trabajo y me hice con 500 carpetas de éstas. Como me olía, baratérrimas.
Ya tenía las carpetas que se convertirían en nuestro tarjetón -después de cortar y cortar-, y pensamos que la mejor manera de que nuestros invitados conservasen el recuerdo de la invitación era poner una fotografía nuestra. Normalmente las invitaciones de boda terminan en la basura, pero una foto… una foto cuesta más deshacerse de ella.
En primer lugar decidimos hacerla en forma de postal, pero, si la idea es que la invitación fuera un «spoiler» de la boda, lo mejor sería hacerla en forma de fotomatón -spoiler porque ya habíamos decidido que pondríamos uno en nuestra boda-.
Montamos un tinglado en casa digno del mejor de los estudios de fotografía; flashes, trípodes, disparadores, reflectores, paraguas y un sinfín de cacharros que «Mr A» consideraba necesarios para que las fotos quedaran perfectas.
IMG_20140109_181757 Para que la foto fuera más simpática, hicimos unos cartelitos muy sencillos -tan sencillo como folios A4 y escritos con rotulador negro- en los que pusimos distintos mensajes según se nos iban ocurriendo.
IMG_20140108_210049 Y nos hicimos las fotos, ¡¡cientos!! ¡¡miles!! no sé, ¡¡muchísimas!! Al final montamos 25 modelos distintos para que cada invitado tuviera uno diferente al de los demás. Os pongo 10 de ellos:
Modelos11-15 Modelos16-20 Hicimos dos modelos de invitación: una para nuestros amigos íntimos a los que invitamos a todo el fin de semana, y otra para el resto de invitados. Lo único que los diferenciaba era la fecha, que en unas ponía 20, 21 y 22 de junio y en el resto sólo 21. Por lo demás eran prácticamente iguales.
En el primero de los dos tarjetones que pusimos de tamaño A5, hicimos una especie de presentación con los datos básicos de la boda: nuestros nombres, la fecha y el lugar del evento.
Con el otro tarjetón nos explayamos. Pusimos el tipo de boda que era, la ilusión que nos hacía celebrar con todos ellos y alguna que otra cursilería que «robamos» por la red. Además añadimos varios dibujillos en color, como no, mint.
Cogimos los tarjetones con cuerda rústica, la misma que utilizamos para muchísimas cosas de la decoración de la boda y que nos encanta.
Además, nos pareció que sería una buena idea añadir a la invitación una serie de tips útiles para los asistentes, que colgamos de la cuerda que envolvía la invitación. Hicimos 4 tarjetitas y en cada una pusimos una recomendación; una con nuestros teléfonos, otra indicando que habría autobuses para todos, una más recomendando a las invitadas que no usaran tacones de agujas ya que todo el evento se desarrollaría en un jardín y, por último, el tan controvertido número de cuenta. Todas las tarjetitas llevaban una ilustración del color de la boda, mint.
Por último, pusimos una ramita de lavanda, planta que usamos para decorar muchos rincones de la boda, y el sello con el logo de nuestra boda en la solapa del sobre.
Y éste fue el resultado.
invitacionIMG_20140824_193652 invitacionIMG_20140824_194230A los que les dimos la invitación en mano les fuimos haciendo fotografías y a los que se las enviamos, les pedimos que nos la enviaran para tener un recuerdo más de la boda. Muchos cumplieron, pero otros… ejem… Aún tengo esperanza de recibirlas xD.
Captura-2Bde-2Bpantalla-2B2014-08-25-2Ba-2Bla-s-2B15.39.51Espero que el trabajo que supuso redondear las 3600 esquinas -3600 una a una-, os parezca que mereció la pena.¡Espero vuestros comentarios!

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