24 Feb 2014

Mis amigas se cagan en Mint

Así, tal cual.

El sábado fue el cumpleaños de María, protagonista de #labodadelviento, y todos los amigos, que no somos nada de celebrar, ni echarnos a la calle, ni tomar copichuelas -apenas-, nos reunimos para festejar el evento. Por suerte para las que no se casan este año, y sigo con ironías, allí nos encontramos 4 novias de 2014 y, como imaginaréis, la conversación volvió a ser monotemática. Sólo hablamos de bodas.

Y, si normalmente una sabe en qué momento parar y cambiar de tema, esta habilidad se pierde en el tercer trago de la primera copa. Total, que allí me llevé toda la santa tarde hablando de mi boda Mint. Que si vestidos mint, que si zapatos mint, que si lazos mint, que si…

«¿Y dónde me compro yo un vestido mint?» Esa era mi amiga Caro -Carolinada- a quien hoy dedico este post y quien me retó a que le pusiera este nada convencional título.

Lleva buscando vestidos mint desde tiempos ancestrales y creo que está llegando a tener pesadillas, así que Carolina, va por ti esta selección de imágenes que servirán de inspiración para «Una boda Mint«.

En primer lugar el vestido de la novia. Los tres modelos que he encontrado son espectaculares, pero igual un poco exagerado hasta para mí, que adoro el mint. Pero oye, como para gustos los colores, ahí van.

Los zapatos de la novia, pues ¿por qué no? Vamos a ponerlos también en mint, y no sólo durante la ceremonia, sino también para cuando esos piececillos necesiten descansar.

Y no nos olvidamos del novio. Un novio mint, aunque increíble, también tiene cabida en el mundo de las bodas.

Para la ceremonia, un precioso altar hecho con, cómo no, lazos mint.

No nos olvidemos de las más peques. Las niñas repollos, como las llama Ta de Detrás de una boda, pueden encontrar unos «discretos» vestidos a base de tules para una boda mint. ¡Sencillísimas!

Una vez casados, comienza el cocktel, donde se puede servir una deliciosa bebida mint -ni idea de a qué sabe-, servida en una fantástica bandeja de color… efectivamente, mint.

Y aún hay más! El coche de los novios. Si queremos poner la guinda, el coche nupcial también lo queremos a tono con nuestra boda.

Continuamos con las damas de honor. -Psss, Caro.. presta atención que esto va para ti xD-.

Seguimos con la mesa. Unos adornitos por aquí, otros por allá y ¡conseguido!

Y por último, el candy bar, con sus macarons, cupcakes, tartas, galletas y demás delicias.

Y podría seguir, pero creo que ya está bien por hoy. Viendo esta selección, me quedo más tranquila, mi boda no será nada nada mint.

También hoy aprovecho para pedir perdón a todas mis amigas, a las que castigo hablando a cada momento de bodas. Paradme cuando me ponga demasiado pesada, ¿vale?

¡Feliz semana y que no nos deprima el lunes!

* Podéis ver todas las fuentes de las imágenes aquí.
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