14 Feb 2014

No estoy segura, pero creo que NO soy de San Valentín

Yo no soy de San Valentín.

No me prestéis mucha atención, pero creo que lo de no ser de San Valentín, se debe a un plan maléfico que se han montado entre la mayoría de los hombre del mundo, y en el que yo, he caído como una tonta.

En realidad, la culpa de esto la tiene mi novio, que ha conseguido hacerme creer que soy yo la que paso de San Valentín, cuando todos sabemos que me encantaría que mi chico me regalara, aunque fuera, un collar de macarrones.

Pero claro, empiezas una relación un 28 de Diciembre, que esto ya de por sí, tiene guasa, y cuando llega febrero y tú estás en tu máximo nivel de enamoramiento, va él y te dice «yo paso de San Valentín, eso es una mariconada, yo te quiero todos los días del año» y entonces vas tú, y caes en su trampa como una vulgar aficionada.

Y pasan los años… y más años.. y entonces ya, esto no tiene solución. Lo que empezó como una costumbre -no regalarnos nada ese día-, se ha convertido en una norma: yo tampoco puedo regalar ese día, queda totalmente prohibido en esta santa casa.

Así que, como este año no quería quedarme sin mi regalito de San Valentín, me apunté al Amigo invisible Fandanguero. Como única condición, los regalos tenían que estar inspirados en corazones. ¡¡Corazones por todas partes!!

Pues bien, fui de las primeras en recibir el mío. Era de Mary, una murciana más maja que las pesetas, con la que me llevé hablando un buen rato de nuestros viajes. Ella ya estuvo en Vietnam y me ha estado dando unos consejillos valiosísimos para mi luna de miel.

El regalo de Mary fue este precioso corazón totalmente handmade hecho por las manitas de su madre. ¡Me encantó! Y es que todo lo DIY tiene un algo que lo hace tan especial…

Desde aquí, ¡Muchísimas gracias Mary! Este precioso corazón ya tiene un hueco en mi estudio.

¿Y quién me tocó a mí?

Cuando recibí aquel email donde me indicaban la destinataria de mi regalo, no me lo podía creer. Me había tocado mi amiga Inma, todos la conocéis por su magnífico blog Mi boda DIY.

Aquello me encantó. Hacer regalitos a mano es una de mis pasiones, pero muchas veces me desilusiono cuando veo que la persona que lo recibe no lo valora.

Sabía que con Inma no me pasaría eso. Ella valora muchísimo todo lo DIY, ¡cómo no!

Imagen de Mi boda DIY

Es un enorme cojín hecho de patchwork, que nos tuvo entretenidas muchísimo tiempo a mi madre y a mí, pero que hicimos con muchísimo cariño. Al cojín acompañaba una tarjeta scrap, hecha también con mucho corazón y amor.

Cuando Inma lo recibió, todo el esfuerzo había merecido la pena, porque ella supo entender que allí dentro no había sólo un cojín y una tarjeta, sino que estaba lleno de, como ella misma dijo en su blog, mucho cariño.

Y esto es lo que os puedo contar de mi San Valentín’14. ¿Quién sabe?, igual a lo largo del día, me llevo alguna sorpresa…

¡Feliz fin de semana del amor corazones!

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