05 Feb 2014

Protocolo del ramo de novia

El otro día fui a la floristería a tantear de qué estilo podría ser mi ramo de novia.
Yo, que sólo iba a comprobar qué flores eran de temporada en mi boda y cuales no, salí de aquella floristería con la cabeza hecha un bombo, y sin decidir qué tipo de ramo ni qué flores llevaría el día de mi boda. La señora floristera, o florista, o como se le llame, en cuanto le dije a lo que iba, pasó absolutamente de enseñarme flores ni tipos de ramos, y directamente me dio una clase magistral de «protocolo del ramo». ¿Protocolo del ramo? Sí, como leéis, protocolo del ramo, que lo hay. También yo me quedé muerta. Así que hoy, no os escribiré sobre tipos de ramos ni de flores, eso lo dejaremos para otro día. Para cuando lo sepa…
En primer lugar el tamaño del ramo. Nunca debe superar el ancho de la cintura de la novia vista de frente. De la novia encorsetada, que es menos, que la novia vestida con el forrito polar del Decathlon, que sé que todas tenéis. En mi caso, no más de 25 centímetros «¡y eso ya es grande!» me advirtió la florista.

Esta chica lleva un ramo demasiado grande, según mi florista.

Para continuar, la forma de llevar el ramo. Novias, tomen nota que esto tiene tela. Si lo llevamos con el brazo demasiado estirado, pareceremos unas dejadas y le quitaremos la importancia que merece el ramo, y si por el contrario lo llevamos demasiado alto, pareceremos un atleta portando la antorcha olímpica. Ni una cosa ni la otra. La altura del ombligo es la perfecta.

Letizia llevaba bien aprendida la lección.

Y seguimos. Durante la ceremonia, mantendré sujeto el ramo en todo momento, excepto durante el intercambio de alianzas, que se lo dejaré a mi padre o testigo, pero ¡atentos! porque sin dejar ni unos segundos que respiren mis manos, deberé inmediatamente volver a coger mis flores. Si por algún motivo me agobia el llevarlo en la mano, se me permitirá, si estoy sentada -obvio-, dejarlo en el regazo.
Debo recordar también, que para la firma del Acta Matrimonial debo poner el ramo delante, para que se vea bien en las fotos.

Vía

Y seguimos, porque durante el cocktel tampoco podré desprenderme de él en ningún momento. A ver cómo me las apaño para coger la cerveza, el jamón y el ramo con dos manos -no me salen las cuentas-.
Para la cena me dan un respiro ¡gracias! y podré dejar el ramo en un  lugar siempre visible.
Tras la cena, llega la entrega o lanzamiento del ramo y creo que, por mucho que lo haya sufrido durante la ceremonia y el cocktel, seguro que me costará desprenderme de él.

Foto de Juan José Buendía

Y esto es lo que aprendí durante la hora que estuve charlando con aquella señora. Dando paseos con una maceta por la tienda, sí habéis leído bien, con una maceta jajaja.
¿Os ha gustado la lección? Pues novias del mundo, tomad nota y a ¡¡lucir ramo!!

Comentarios ( 5 )
  • Mjramos82 p:

    Con los nervios del momento se te pasan las cosas. Yo le dejé el ramo a mi suegra en el momento de las alianzas y no me acordé de cogerlo hasta que tuve que salir de la iglesia. En el video quedó muy gracioso

  • Camila p:

    tambien se toma en consideracion al altura de la novia, color de la piel, epoca del a~o, tela del vestido, etc. luego te lo comparto

  • María Bro Bor p:

    Jajajaja, para el tema del coctel, no te olvides de buscar unos platitos que se llaman fingers food!!!. Así con una sola mano podrás llevar la copa de cava y el canapé o la tapita de jamón.
    Tambien los hay un pelín más grande, para llevar algo más que un canapé.
    De hecho, puedes enganchar el ramo a esos más grandes!!!, jajaja.

  • Protocolo: La pedida de mano p:

    […] que después de escribir abiertamente en este post que “nos saltemos el protocolo”, mi cabecita se siente mal y lo ha exteriorizado en […]

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